¡Empecemos a vaciarnos de prejuicios! Son muchos los que dicen que hacer música techno no tiene mucho mérito: coges sonidos, los trabajas en un ordenador y voilá. Puede que algunas cosas estén creadas así, pero aquí os traigo a TranceUntes, un grupo madrileño empeñado en mostrarte que hacer techno también es bueno.

En sus conciertos no llevan absolutamente nada grabado. Todo lo que oirás en el enlace es tocado sobre el escenario. Usan instrumentos de otras tradiciones como el armonio indio (suena así y  consta de un teclado que es tocado por una mano y una fuelle que da aire a los tubos y que es accionado con la otra), el didgeridoo australiano (suena así y consiste en una rama de un árbol por la que se sopla), el hang (suena así, y es un instrumento de percusión de reciente creación), las qraqeb marroquíes (suenan así y se usan mucho como acompañamiento a la danza). Pero también usan por ejemplo otros actuales como la guitarra midi (puede sonar de muchas formas, porque es una guitarra eléctrica normal que va enchufada a una pastilla que transforma el sonido en señal midi y de ahí, puede hacerlo sonar muchos timbres distintos), e incluso hacen de objetos cotidianos intrumentos musicales como el muelle que veis, que es en realidad un amortiguador de coche). 

Espero que os guste, porque la música, si es buena, no tiene ni estilos, ni fronteras.

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