El arpa es un instrumento de cuerda punteada que consta de 47 cuerdas dispuestas a lo largo de un marco irregular forma triangular, que hace que las cuerdas tengan diversas longitudes. Estas cuerdas se accionan punteándolas con los dedos.

El arpista no tiene que pisar las cuerdas, como sucede con la guitarra o con la cuerda frotada, para poder variar la altura del sonido. Cada cuerda está afinada para emitir un sonido. Esto, que a simple vista puede parecer una ventaja, tiene una desventaja clara, que es el hecho de tener que afinar no 4 cuerdas como tienen los instrumentos de cuerda frotada, ni 6 como tiene la guitarra, sino las 47 de que consta el instrumento. De ahí que sea habitual ver a los arpista bastante tiempo antes de que empiece el concierto afinando su instrumento.

Las cuerdas no son todas iguales. Desde la cuerda con la que se emite el do central, las cuerdas son de nylon, mientras que las cuerdas más graves son de tripa y las 11 más graves de todas están entorchadas de acero. Las cuerdas del arpa tienen diversos colores, para facilitar una mejor localización de las cuerdas para el instrumentista. Así, las cuerdas que corresponden a las notas Do, son de color rojo y las correspondientes a las notas Fa, de color azul.

El registro del arpa es bastante amplio y abarca seis octavas y media. Es normal en este punto que te preguntes cómo es posible hacer más de seis octavas con tan sólo 47 cuerdas. Es aquí donde entra la función de los pedales. En la base del instrumento encontramos un total de 7 pedales, cada uno de ellos con tres posibilidades que ajustan rápidamente la longitud de la cuerda convirtiéndola en la nota natural, la nota sostenida o la nota bemol. En la posición más alta del pedal se produce la nota sostenida, en la del centro la nota natural y en la posición más baja produce la nota bemol.

Mira cómo son los pedales de un arpa:

File:Harp pedals.jpg

Las partes del arpa son las siguientes:

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